Las carreras populares han tenido un crecimiento exponencial en los últimos diez años. El

« running » ha ganado un espacio importante en la vida de mucha personas; las miles de carreras de calle, montaña y maratones que se realizan anualmente, dan cuenta de ello.

El estilo de vida de una persona da un giro de 180 grados cuando se calza un par de zapatillas y comienza a completar sus primeros kilómetros. Esfuerzo, pasión y perseverancia son los compañeros ideales a la hora de arrancar un plan para realizar una carrera de 5k que es la distancia con la que muchos corredores debutan.

La alimentación del corredor

Correr tres o cuatro veces por semana demanda una importante planificación del tiempo y la alimentación saludable debe ir de la mano del entrenamiento. Los alimentos deben ser equilibrados, las proteínas de origen animal o vegetal son cruciales a la hora de darle al cuerpo la mejor « gasolina » posible, para que se desempeñe de manera favorable durante toda la carrera.

A la hora de competir en las carreras populares es importante consumir alimentos que le den energía al cuerpo. Muchos corredores aficionados y profesionales evitan el consumo de los productos lácteos de origen animal el día de la competencia. La leche de almendras o de soja constituye un alimento ideal, combinada con avena, una banana y endulzante natural.

Un desayuno que ayuda a preparar el cuerpo para la carga de kilómetros de un entrenamiento o carrera debe contener frutas, café, pan (si, los carbohidratos son muy necesarios) y una bebida compuesta de copos de avena, canela y leche de almendras. Es importante evitar la fibra de algunos alimentos ya que a algunos corredores les produce molestias durante el recorrido.

Es importante consultar con un especialista a la hora de cambiar hábitos alimenticios, sin embargo, la leche vegetal, combinada con frutas siempre será una buena opción para iniciar un entrenamiento, para sumar kilómetros de salud y bienestar.